Tras el Telón de Fondo
Pensamientos
Siempre me había imaginado un lugar que no se percibiera a simple vista, donde hubiese que mirar más allá, donde cada persona fuera capaz de encontrarse en el justo instante que éste fuese descubierto.
Hubo un tiempo en el que me gustaba pensar que ese lugar podría estar junto al río, un borde delineado de árboles y vegetación sería la línea divisoria que marcara la frontera entre el mundo real y el mío propio, un “país de las maravillas particular” y no porque solo fuera capaz de captarlo yo, sino que fuese así para cada persona y en sí mismo distinto para todo aquél que lo mirase.
Un lugar de cultivo como cualquier otro
Un par de ideas
¿Podría ser la orilla de un río un lugar para ser habitado hoy? ¿Significa un río que pasa por una población lo que significaba en el instante en que se creó? O ¿quizás se ha convertido en una barrera que hay que cuidar traducido en dinero que hay que gastar? Puede que sea este el motivo por el que acaba dejándose cada vez más, hasta el instante en el que ha pasado a ser más un impedimento que un alivio, no es que resulte así a lo largo del “gran yacimiento hidráulico” pero sí que ocurre en algunas zonas, sobre todo en las que están más cercanas a la zona urbana, donde la piedra ordenada comienza a avanzar y a tomar cada vez más terreno ¿cómo estar seguros de que algún día en un futuro próximo no quede más que ésta?
Son éstas algunas de las cuestiones por las que quisiera proponer un lugar que sea cercano a todos y cada uno, que cualquier persona de a pie pueda visitarlo y disfrutar de él, que se aprovechen todas las oportunidades que nos ofrece, como un lugar de ocio, descanso, un pulmón donde respirar aire fresco, y que nos haga por un momento olvidarnos de esa imagen un tanto grisácea que nos muestran las construcciones colindantes y tan tristemente y aunque me duela decirlo, cotidianas.
No tiene por qué ser sólo un lugar de ocio, también pueden llegar a aprovecharse todas y cada una de las cualidades que éste alumbra, podrían donarse pedazos de tierra baldía al pueblo y que puedan servir para cultivos que lleguen a ser un alimento limpio, sano y barato.